Mientras Job, en la
primera lectura, exhala su lamento de hombre abrumado por el sufrimiento. Jesús
afirma, en el evangelio, su imperio sobre las fuerzas del mal, cuando sana a los
enfermos y libera a cuantos se hallaban bajo el poder de Satanás.
En la epístola, San Pablo se nos muestra como impelido por la fuerza de Dios
para anunciar el evangelio. Por obra de esta evangelización, libre a los ojos
de todos, se convierte en servidor de todos, a fin de ganar al mayor número
posible.
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LECTURA DEL LIBRO DE JOB 7, 1-4.6-7
Me harto de dolores hasta la noche
Habló Job diciendo: El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio, sus
días son los de un jornalero. Como el esclavo, suspira por la sombra, como el
jornalero, aguarda el salario. Mi herencia son meses baldíos me asignan noches
de fatiga; al acostarme pienso: ¿cuándo me levantaré?
se alarga la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba. Mis días corren más que la lanzadera y se consumen sin esperanza. Recuerdo que mi vida es un soplo, y que mis ojos no verán más la dicha.
SALMO RESPONSORIAL 146
R/ Alabad al Señor que sana los corazones quebrantados.
Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel.
El sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre.
Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados.
LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 9, 16-19.22-23
¡Ay de mi si no anuncio el Evangelio!
Hermanos: El hecho de predicar no es para mí motivo de soberbia. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero si lo hago a pesar míO es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación de esta Buena Noticia. Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.
EVANGELIO
Aleluya, aleluya. Ml 8,17
Él tomó nuestras flaquezas
y cargó con nuestras enfermedades.
Aleluya.
Lectura del santo Evangelio según San Marcos 1, 29 39
Curó a muchos enfermos de diversos males
En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a
casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo
dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la
fiebre y se puso a servirles.
Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y poseídos.
La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de
diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían no
les permitía hablar.
Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar.
Simón y sus compañeros fueron y al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te
busca.» Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas,
para predicar también allí; que para eso he venido.» Así recorrió toda
Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios.
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Servicio y oración
Jesús, en el evangelio de
hoy, nos ofrece tres detalles de vida : servicio en favor de los que están
postrados por la enfermedad, íntima comunión con el Padre y una absoluta
disponibilidad con su voluntad.
Jesús acude a la casa de la suegra de Pedro, donde hay enfermedad, y tiende la
mano para transmitir su vida : levanta a la enferma. Este verbo, levantar,
es el que el evangelista usa otras veces para expresar la resurrección del
mismo Jesús. La primera curación de Jesús es, pues, u7n anticipo de lo que
sería la radical y total curación : la resurrección. La reacción de la
suegra de Pedro es la actitud del servicio : "se puso a
servirles". El síntoma de estar curado, de haber resucitado, es mantener
una actitud de servicio.
Detrás de las actuaciones de Jesús están la comunión permanente con el
Padre, la búsqueda de la sintonía constante con su voluntad para reafirmarse
en el sentido de su misión : predicar y expulsar demonios, "que para
eso he venido".
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