Nació en Sernache de Bomjardim (Portugal) el
24 de junio de 1360. Su padre fue un ilustre militar y gran caballero, Don Alvaro
Gonçalves Pereira, Gran Prior del priorato de Crato de la Orden de los Caballeros de San
Juan de Jerusalén.
Nace en Chateauneuf d'Isere, en el Delfinado, termina sus estudios en
Valence, donde se ordena sacerdote y es nombrado canónigo de su catedral.
Cuando asistía el año
1080 al Sínodo provincial de Avignon, el legado del Papa le insta a aceptar el
ministerio episcopal en Grenoble. Sólo cuenta 27 años.
Ordenado obispo en Roma por Gregorio VIII.
Modelo de obispos, uno de lo más santos que registra la
historia, y es posible que nunca haya habido nadie con menos vocación episcopal. Se le
puso al frente de la diócesis de Grenoble a los veintisiete años y la rigió durante
más de medio siglo, siempre suspirando porque le librasen de aquel honor del que se
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