15 DE AGOSTO

LA ASUNCION DE LA VIRGEN MARIA

asungrecon.jpg (15198 bytes)"Al cielo vais, Señora; allá os reciben con alegre canto. ¡Oh quién pudiese agora, asirse a vuestro manto, para subir con Vos al Monte Santo! De ángeles sois llevada, de quien servida sois desde la cuna; de estrellas coronada, cual reina habrá ninguna, pues por chapín lleváis la blanca luna... " Así cantó nuestro inmortal Fray Luis de León.
Y con el himno litúrgico de las primeras Vísperas le cantamos: "Albricias, Señora, reina soberana, que ha llegado el logro, de vuestra esperanza. Albricias, que tienen, término las ansias, que os causa la ausencia, del Hijo que os ama. Albricias, que al cielo, para siempre os llama, el que en el cielo y tierra, os llenó de gracia".
En estas dos trozos de poesía, está sintetizado el dogma maravilloso de esta gracia otorgada a la Madre de Dios y nuestra, la Virgen María.
Para profundizar en el significado y contenido de este dogma nada mejor que leer y releer la encíclica Munificentissimus Deus por la cual el Papa Pío XII el día 1 de noviembre de 1950 declaraba este dogma de la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos.

Festejamos con alegría la gloriosa Asunción de María el mismo día en que se dedicó en Jerusalén una de las primeras iglesias erigidas en honor de la Madre de Dios (siglo V), el día 15 de agosto. Bajo el título de la Asunción celebramos la maravilla que obró Dios al hacer que la Inmaculada Madre de Dios «al final de su vida terrestre, fuera elevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo», como definió el papa Pío XII (1950).
La Asunción de María es una derivación de su Maternidad divina: Dios «quiso que no conociera la corrupción del sepulcro la mujer que concibió en su seno al autor de la vida». De igual manera que la maternidad divina supuso una gracia para el mundo entero, así también su Asunción personal inicia la asunción de la humanidad a Dios. La mujer, cuya «figura Portentosa aparecida en el cielo» vio San Juan, es a la vez María y la Iglesia: «figura y primicia de la Iglesia que un día será glorificada». María «es consuelo y esperanza del pueblo, todavía peregrino en la tierra». Al contemplar a María, que «triunfa con Cristo para siempre», pedimos a Dios por su intercesión la gracia de «participar con ella de su misma gloria en el cielo». Sabemos que, al igual que María, llevamos en nuestros cuerpos, que son templos del Espíritu Santo, el germen de la eternidad.

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VIRGEN DE LA PALOMA

La Virgen de la Paloma es otro título de la Virgen muy querido en Madrid y cada día hay más niñas que reciben este nombre tan lindo. La Paloma ha calado mucho en la devoción y folclore de Mdrid. Representa a la Virgen en su Soledad. Su templo es de 1913. Recibe el romántico y tierno nombre de la Paloma, porque se empezó a venerar en la calle de la Paloma.

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BEATA MARIA DE JESUS CRUCIFICADO 1846-1878

mariadejesuscrucificadon.jpg (13954 bytes)Si pudieras ser un vegetal, ¿cuál serías? La Beata María de Jesús Crucificado deseaba ser una cebolla o una patata «porque crecen sin ser advertidas y hacen buenas cosas».
María Baouardy nació en Galilea a mediados del siglo diecinueve. Unica en sobrevivir de entre trece niños, se trasladó a Egipto con su tía cuando sus dos padres murieron. Entró en la vida religiosa a los diecinueve años. Aunque su sendero estuvo lleno de una serie de falsos comienzos, acabó convirtiéndose en monja carmelita y fundando un Carmelo en Belén.
Entre otras cosas, la Beata María estaba dotada de la capacidad de «visionar». Fue capaz de visionar la construcción no sólo de un monasterio en Belén, sino también de un segundo monasterio en el olvidado lugar de Emaús, que mencionan los Evangelios. Aunque se esforzó por llamar tan poco la atención como una cebolla o una patata, su capacidad para dirigir proyectos de construcción, así como su profunda espiritualidad, hicieron que fuera amada por las monjas compañeras suyas.
La «visionación», un punto intermedio entre la imaginación (la capacidad de formar una imagen en nuestra mente) y la clarividencia (la capacidad de ver lo que aún no existe), es verdaderamente un don de Dios. Los niños son agraciados con esta capacidad casi sin esfuerzo, pero como adultos permitimos a veces que se marchite por falta de uso y por el peso de las cuestiones prácticas.
Cuando sientas el susurro de la visionación diciéndote que las cosas podrían ser diferentes y que tú podrías marcar la diferencia, no lo hagas simplemente a un lado. Puede tratarse de uno de los santos tratando de despertar al niño que todavía vive en cada uno de nosotros.

OTROS SANTOS: Nª Sª de la Fuensanta; Nª Sª de los Reyes; Alipio y Arnulfo, obispos.

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