8 DE AGOSTO
SANTO DOMINGO DE GUZMÁN,
PRESBÍTERO 1170-1221
De la ilustre familia de los Guzmán
nació en Caleruega (Burgos) el 1171. Sus padres Félix de Guzmán y su madre la Beata
Juana de Aza. De esta gran mujer recibió Domingo su primera educación. Cuando sólo
contaba seis años fue entregado a un tío suyo, arcipreste, para que le educara en las
ciencias. A los catorce años fue enviado al Estudio General de Palencia, que era el más
famoso de España para que se formara en todo el saber de aquel tiempo, que abarcaba las
ciencias humanas y la misma teología.
Era canónigo de Osma, cuando se sintió llamado a
evangelizar a las tribus nómadas de Rusia. Pero el papa Inocencio III le envió a la
región de Toulouse, que sufría los embates de la herejía cátara (1206). Domingo
comprendió que no conduciría a los hombres a Cristo sino predicándoles el Evangelio y
viviendo en medio de ellos conforme al dicho Evangelio.
Predicación y pobreza constituyeron desde entonces el alma de su acción
apostólica. Al sumársele algunos compañeros, no tuvo otro programa que ofrecerles:
serían Predicadores, apasionadamente solidarios de la verdad, y Mendicantes, a ejemplo de
aquellos que arrastraba tras de sí Francisco de Asís. Mientras los hermanos se
entregarían a esta suerte de apostolado, las hermanas les sostendrían desde la clausura
con sus oraciones.
El papa Honorio III aprobó tal programa en 1216. El Señor le concedió a Domingo
sólo cinco años para cumplir su misión de sembrador. Durante este tiempo, Domingo
peregrinó sin descanso a través de Francia, España e Italia.
Una de sus religiosas trazó el siguiente retrato de Domingo: «Era de estatura
mediana, cuerpo delgado, hermosos ojos, manos largas y bellas y de una voz sonora. Su
cabellera se mantenía completa, salpicada, por algunos cabellos blancos. Se mostraba
siempre sonriente y alegre, a no ser que le dominara la compasión por alguna aflicción
del prójimo».
Nos hallamos ante un hombre gigante. De
él se han dicho elogios bien merecidos. He aquí algunos: "Apóstol de Francia.
Gloria de España. Protector de Italia. Monje y caballero del espíritu. Alma de silencio
y lengua de verdad. Cenobita y trovador del Evangelio. Ilustre fundador de la Orden de
Predicadores. Dante en la Divina Comedia le llama "Esplendor de luz querúbica".
Y la liturgia: "Como la estrella de la mañana, como la luna llena en el estío, como
el sol refulgente, así brillas tú en la Iglesia de Dios".
A él se atribuye también el origen del Santo Rosario que "como compendio del
Evangelio" y "devoción de las almas sencillas y contemplativas" tanto bien
ha hecho y hace a quienes lo rezan con devoción. Ya en vida gozó de gran fama de
santidad no sólo por los muchos milagros que el Señor obró por su medio sino por la
vida tan santa que llevaba y comunicaba a los demás. En Bolonia volaba al cielo, a los
cincuenta años de edad, el 6 de agosto de 1221.
OTROS SANTOS:
Eleuterio, Marino,
Leonidas, Hormisdas, Carpóforo, Ciriaco, Largo, Esmaragdo, Severo, Severiano, Victorino, mártires;
Emiliano, Mirón, obispos; Severo,
presbítero.
