10 DE JULIO

Juanjacobofernandezn.jpg (4844 bytes)BEATOS JUAN JACOBO FERNÁNDEZ Y COMPAÑEROS MÁRTIRES S. XIX

Nació en Carballeda, diócesis de Ourense (España), el 25 de julio de 1808. Tomó el hábito franciscano, como lego, en el convento de Herbón. Escogido para ir a los Santos Lugares, sobresalió en el convento de Damasco por la piedad, caridad y humildad. Al surgir una persecución contra los cristianos, Jacobo fue precipitado desde el tejado de la iglesia por los enemigos que irrumpieron en el monasterio. Aún con vida, suplicaba a Dios con fervor que aceptase su sacrificio, hasta que con una cuchillada lo remataron. Junto con el padre Manuel Ruiz y otros seis compañeros, consumó el martirio el día 9 de julio de 1860.

SAN CRISTÓBAL, MÁRTIR  S.  III

cristobaln.jpg (11999 bytes)Popularísimo gigantón que antaño podía verse con su barba y su cayado en todas las puertas de las ciudades: era creencia común que bastaba mirar su imagen para que el viajero se viese libre de todo peligro durante aquel día. Hoy que se suele viajar en coche, los automovilistas piadosos llevan una medalla de san Cristóbal junto al volante.
¿Quién era? Con la historia en la mano poco puede decirse de él, como mucho que quizá un mártir de Asia Menor a quien ya se rendía culto en el siglo v. Su nombre griego, «el portador de Cristo», es enigmático, y se empareja con una de las leyendas más bellas y significativas de toda la tradición cristiana. Nos lo pintan como un hombre muy apuesto de estatura colosal, con gran fuerza física, y tan orgulloso que no se conformaba con servir a amos que no fueran dignos de él; primero un rey, aparente señor de la tierra, y luego el Diablo, verdadero príncipe de este mundo, le defraudan, uno y otro se vanaglorian de no temer a nadie, pero el rey tiene miedo al Diablo, y el Diablo tiembla a la sola mención de una cruz donde murió un tal Jesucristo.
¿Quién podrá ser ese raro personaje tan poderoso aun después de morir? Se lanza a los caminos en su busca y termina por apostarse junto al vado de un río por donde pasan incontables viajeros a los que él lleva hasta la otra orilla a cambio de unas monedas. Nadie le da razón del hombre muerto en la cruz que aterroriza al Diablo.
Hasta que un día cruza la corriente cargado con un insignificante niño a quien no se molesta en preguntar; ¿qué va a saber aquella frágil criatura? A mitad del río su peso se hace insoportable y sólo a costa de enormes esfuerzos consigue llegar a la orilla: Cristóbal llevaba a hombros más que el universo entero, al mismo Dios que lo creó y redimió. Por fin había encontrado a Aquél a quien buscaba.
--¿Quién eres, niño, que me pesabas tanto que parecía que transportaba el mundo entero?--Tienes razón, le dijo el Niño. Peso más que el mundo entero, pues soy el creador del mundo. Yo soy Cristo. Me buscabas y me
has encontrado. Desde ahora te llamarás Cristóforo, Cristóbal, el portador de Cristo. A cualquiera que ayudes a pasar el río, me ayudas a mí.
Cristóbal fue bautizado en Antioquía. Se dirigió sin demora a predicar a Licia y a Samos. Allí fue encarcelado por el rey Dagón, que estaba a las órdenes del emperador Decio. Resistió a los halagos de Dagón
para que se retractara. Dagón le envió dos cortesanas, Niceta y Aquilina, para seducirlo. Pero fueron ganadas por Cristóbal y murieron mártires. Después de varios intentos de tortura, ordenó degollarlo. Según Gualterio de Espira, la nación Siria y el mismo Dagón se convirtieron a Cristo.
San Cristóbal es un Santo muy popular, y poetas modernos, como García Lorca y Antonio Machado, lo han cantado con inspiradas estrofas. Su
efigie, siempre colosal y gigantesca, decora muchísimas catedrales, como la de Toledo, y nos inspira a todos protección y confianza.

Sus admiradores, para simbolizar su fortaleza, su amor a Cristo y la excelencia de sus virtudes, le representaron de gran corpulencia, con Jesús sobre los hombros y con un árbol lleno de hojas por báculo.
Esto ha dado lugar a las leyendas con que se ha oscurecido su vida. La memoria de este santo se recuerda en la Iglesia Romana el 25 de julio aunque en las Iglesias de España se le solemniza el día 10 del mismo mes. Se le considera patrono de los automovilistas.

SAN TEODORO PECHERSKY   1074

teodoropecherskyn.jpg (19251 bytes)Si te sientes estancado en un bache espiritual y no sabes cómo hallar el camino de vuelta a la carretera, podrías necesitar un director espiritual. Como abad de las Cuevas de Kiev, San Teodoro Pechersky invitó a gente de todas las edades a que compartieran con él sus luchas, sirviendo como director espiritual para todo el que se lo pedía.
A diferencia del líder de un culto, un director espiritual no intenta hacerse con el control de tu vida o cambiar tus creencias. Un buen director meramente te ayuda a reflexionar sobre la obra de la divinidad en tu vida. Su papel es el de ayudarte a separar lo auténtico de lo falso, lo real de lo ficticio. En muchas maneras, un director espiritual actúa como poste indicador, señalando el camino que te saca del bache y te devuelve al sendero.
¿Dónde puedes hallar un director espiritual?. Aunque muchos sacerdotes y ministros religiosos dan dirección espiritual, algunos de los mejores directores no han sido ordenados. Un hombre o una mujer de oración que hayan regado lejos en su propio viaje espiritual pueden ser tu mejor elección. Aunque nadie podrá decirte exactamente dónde encontrar tu director espiritual, las palabras de un viejo proverbio te ofrecen la mejor clave. «Cuando el estudiante esté preparado, el instructor aparecerá.» Cuando estés listo para la dirección espiritual, ten confianza en que la persona correcta estará ahí para ti

SAN HONORATO      S. IV

honoratotoulusen.jpg (10828 bytes)En la cripta de San Saturnino de Toulouse, se compendió taxativamente en estos términos, debajo de unas reliquias:
"San Honorato, segundo Obispo de Toulouse. Había nacido en la provincia de España llamada Tarraconensis. Fue convertido y bautizado en Pamplona por San Saturnino, al cual se vinculó de una manera especial. Después del martirio del apóstol de Toulouse, fue llamado a sucederle. Él confirió la unción episcopal a San Fermín, primer Obispo de Amiens, y que era como él uno de los más ilustres convertidos de Pamplona."
No sólo Toulouse, en la cripta de su catedral venera destacadamente el sepulcro de San Honorato de Navarra. También la catedral de Amiens conserva su figura en piedra, formando el cortejo de San Fermín

Otros Santos:  Amelia, abadesa; Beato Pedro Soler, presbítero y mártir; Beatos Nicanor Ascanio y Nicolás Alberca, mártires; Beatos Carmelo Bolta y Francisco Pinazo, mártires; Beato Juan Domínguez, presbítero; Genaro, Félix Felipe, Silvanos, Alejandro, Vidal y Marcial hermanos, Marino, Nabor, Félix, Apolonio. Rianor, Silvano, Leoncio, Mauricio, Daniel, mártires; Rufina, Segunda, vírgenes.