20 DE JULIO
SANTA LIBERATA, SIGLO II
Su vida esta mezclada
entre la realidad y la leyenda. Nace Liberata en Balcagia, la actual Baiona de Pontevedra
en Galicia (España), por el año 119, siendo hija de Lucio Castelio Severo, gobernador
romano de Gallaecia y Lusitania y de su esposa Calsia, quien da a luz en un solo parto a
nueve niñas, asustada Calsia, su marido esta fuera recorriendo sus dominios, por el
múltiple alumbramiento y temiendo ser repudiada por infidelidad conyugal decide
deshacerse de las criaturas y se las encomienda a su fiel servidora Sila, ordenándole que
bajo el mayor secreteo las ahogara en el río Miñor. Sila cristiana a carta cabal, lejos
de cometer tan horrible crimen, las dejaría en casa de familias amigas y las criaturas
fueron bautizadas por el obispo San Ovidio y criadas en la fe cristiana. Llegado el
momento tuvieron que comparecer ante su propio padre acusadas de ser cristianas, el cual
al saber que eran sus hijas las invita a que renuncien a Cristo a cambio de poder vivir
rodeadas de los lujos y comodidades propias de su nacimiento. Las encarcela tratando de
atemorizarlas pero logran huir de las garras de la cárcel y se dispersaron. Todas ellas,
no obstante acabarían siendo mártires cristianas. La devoción popular sitúa a Liberata
mártir en la cruz a la edad de 20 años el 18 de enero del 139. Su fiesta se celebra el
20 de julio por ser la fecha en que se trasladaron sus reliquias desde la ciudad de
Sigüenza a la Baiona gallega en el año 1515.
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SAN ELÍAS SIGLO IX A. DE C.
Hoy es la fiesta del
príncipe de los profetas, «el sol de Israel», originario de Tisbé, al otro lado del
Jordán, «intérprete de la voluntad de Dios, instrumento de milagros, juez y reformador
de su pueblo, maestro de la soledad». Suyo es el privilegio excepcional de no morir, sino
de ser arrebatado a las alturas por un carro de fuego (de ahí la antigua creencia
generalizada de que volvería en los tiempos mesiánicos).
Se ocultó durante la persecución de la fenicia Jezabel, esposa del rey Ajab, que
favorecía la idolatría; y cuando Dios como castigo negó el agua a aquella tierra
infiel, Elías compitió con los profetas de Baal en el Monte Carmelo; después de dejar
que éstos fracasaran en sus intentos de atraer el fuego celestial para un sacrificio, la
oración del santo hizo que descendiera milagrosamente el fuego de Yavé.
Los elementos de la naturaleza le sirven, dialogan con él: primero es el fuego en el
Monte Carmelo, luego la respuesta de Dios consiste en lluvia que pone fin a la sequía, y
cuando ha de refugiarse en el Monte Horeb, perseguido por la infame reina, espera la voz
de Dios, que no descubre ni en el viento impetuoso ni en el terremoto ni en el fuego, sino
en la suave brisa.
Dios evita los clamores para hablar a su elegido en un murmullo, íntimamente. Al fin
transmite sus poderes a Eliseo y mientras habla con su discípulo «he aquí que un carro
de fuego con caballos ígneos separa a uno de otro, y Elías sube al cielo en el
torbellino».
Este incombustible profeta de llama volverá a aparecer en la transfiguración del Monte
Tabor, junto a Moisés, hablando familiarmente con Cristo.
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SAN JOSÉ
MARÍA DÍAZ SANJURJO, OBISPO Y MÁRTIR S. XIX
Natural de Suegos en la diócesis de Lugo, entró, siendo joven, en el seminario de Lugo y después en la Orden Dominicana. Su vocación misionera le llevó a Manila y más tarde a Indochina, donde fue consagrado obispo, como vicario apostólico de Tonkín. Padeció el martirio el 20 de julio de 1857. Fue beatificado por el papa Pío XII, y declarado santo por el papa Juan Pablo II.
SAN PABLO DE CÓRDOBA
+ 851
Como diácono, atiende desde la Iglesia de San Zoilo a quienes
sufren necesidad en Córdoba, su ciudad natal.
Y sigue a San Sisenando en el martirio, el 20 de julio del año 851.
Su cuerpo es expuesto a los animales; pero los cristianos consiguen recogerlo y sepultarlo
en la Iglesia de San Zoilo.
Otros Santos: San Torlaco, Flaviano, Elías, obispos; Santos José el justo, Sabino, Julián, Máximo, Macrobio, Casia y Paula, mártires; Pablo, doctor; Vulmaro, abad; Severa, virgen.
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