21 DE JULIO

SAN DANIEL

danieln.jpg (21062 bytes)Personaje israelita de la época del destierro en Babilonia, protagonista del libro del mismo nombre. El libro de Daniel forma parte del canon bíblico; en las Biblias hebreas se lo incluye entre los hagiógrafos, colocándolo entre Ester y Esdras; los Setenta, la Vulgata y las otras versiones antiguas lo colocan entre los Profetas, a continuación de Ezequiel, y así lo siguen haciendo las Biblias cristianas.
La persona de Daniel. El nombre de Daniel significa «Dios es mi juez». Prácticamente todos los datos que tenemos sobre el personaje de ese nombre al que nos estamos refiriendo provienen del libro mencionado. Resumimos a continuación los principales, tal y como los ofrece el texto mismo. pertenecía a la nobleza de luda (Dan 1,6). Muy joven aún, y como consecuencia de una campaña de Nabucodonosor (se duda si el II o el IV), conoce la vida del destierro en Babilonia junto con otros jóvenes judíos fue educado en la corte real babilónica, cuya cultura asimiló, pero manteniéndose fiel a la fe y a las prácticas judías. Su inteligencia e instrucción le hacen adquirir prestigio en la corte. En ello influye también, y decisivamente, su temple y fidelidad religiosa, que le hacen sobresalir espiritualmente sobre los cortesanos dóciles a los caprichos reales, y que explican que los monarcas acudan a él con confianza. Daniel es un modelo de dignatario judío en el destierro: fiel a la ley israelita, pero dispuesto a servir a los poderes dominantes en lo que sea según justicia. De hecho, aunque sufre diversas persecuciones por su fe, y aunque su vida transcurre en un periodo particularmente movido en la historia de la región mesopotámica sobre la que se suceden diversos imperios, Daniel permanece en posición relevante no sólo bajo Nabucodonosor, sino también bajo varios de sus sucesores: Baltasar, Darío y Ciro. El libro de Daniel se cierra con una visión que tuvo lugar el año tercero del reinado de este último. El nombre de Daniel aparece en la lista de los israelitas que, a raíz de los decretos de libertad religiosa dados por Ciro, volvieron a Palestina (Esd 8,2; Neh 10,7), pero no hay ninguna prueba de que se trate de la misma persona. Una tradición tardía habla de su sepulcro situándolo en Susa (Elam).

SAN LORENZO DE BRINDIS 1559-1619

Brindis.jpg (6798 bytes)Julio Cesar Russo nació en Brindis en 1559. El nombre que había recibido en el bautismo suponía todo un programa. Cesar sería, a lo largo de su vida, un verdadero capitán de Dios, un caudillo de hombres, de un temple poco común, pero con la inteligencia de someter todas sus dotes naturales a las exigencias de la regla franciscana. En 1575, se convertía, en el convento de los Capuchinos de Verona, en el Hermano Lorenzo de Brindis.
Lorenzo era un predicador nato; los años de estudio en Padua hicieron de él un hombre de gran cultura, que empleaba con soltura el francés, el alemán, el griego,
el siríaco y el hebreo. A partir de entonces se hallaba ya preparado para convertirse en uno de los constructores de la Reforma católica.
En un principio lo fue gracias a su predicación, que llevó a cabo por toda la Europa central. Se preocupaba menos de los razonamientos que de la fuerza vivificante de la palabra de Dios para ganar a los hombres para el Señor. Pero, además de predicador, era un promotor de la Cruzada. Hizo la campaña de Hungría contra los turcos, yendo al frente de las tropas con su crucifijo en la mano. Fue, finalmente, un diplomático apreciado por los papas y los soberanos.

Se encontraba en Lisboa, tratando con Felipe III la causa de los napolitanos vejados y oprimidos por el virrey Osuna, cuando le llegó la muerte. Era el 22 de julio de 1619. Había recorrido varias veces Europa predicando y consolando. Ya podía descansar el buen operario. Su cuerpo fue enterrado en Villafranca del Bierzo, en León, en el convento de las monjas franciscanas. Fue canonizado por el Papa León XIII el año 1881. Su Santidad Juan XXIII lo declaró Doctor de la Iglesia el año 1959.

Otros Santos: Beato Gabriel Pergaud, presbítero y mártir; Julia de Troyes, virgen mártir;  Zótico, obispo; Justo, Jucundiano, Víctor, Alejandro, Feliciano y Longinos, mártires.