San Casimiro, hijo de Casimiro IV, rey de
Polonia y duque de Rutenia y de Lituania, nació en el castillo de Wawel, en Cracovia en 1458,. Era de la dinastía de los Jaguellones, ambiciosos y violentos.
Casimiro en cambio era un eslavo dulce y sensitivo. Vivía en un ambiente de lujo, propio
de la corte, pero él no se dejaba encadenar. Sabía montar a caballo y manejar la espada,
pero encontraba más gusto en escuchar a su madre, la reina Isabel, las piadosas historias
de San Ladislao y Santa Eduwigis.Juntamente con San Arcadio y San Eterio, San Elpidio y San Efrén, San Basilio y San Capitonio, San Agatodoro y San Eugenio, ofrece al martirologio el testimonio unido de los nueve mártires del Quersoneso, tierra de dureza y destierro, hasta comienzos del siglo IV.
Otros Santos: Basilio, Eugenio, Agatodoro, Eterio, Capitón, Elpidio, Efrén, Arcadlo, obispos; Cayo, Cirilo, Arquelao, Focio, Adrián, mártires.