20 DE OCTUBRE
SANTA BERTILIA BOSCARDIN 1888-1922
Anna Francesca Boscardin era una muchacha campesina del noreste de Italia,
nacida en Brendola, cerca de Vicenza; a los diecisiete años se hizo religiosa de Santa
Dorotea, y en su comunidad no debían de considerarla como muy despejada ni capaz de
grandes cosas, porque le confiaron quehaceres de cocina.
Profesó en 1907 y fue enviada a Treviso, donde trabajó en un asilo infantil, y al
estallar la primera guerra mundial tuvo que ser enfermera en un hospital militar cerca de
Como; allí despertó grandes admiraciones por su serenidad durante los bombardeos y su
abnegada solicitud para con los enfermos.
Al concluir la guerra una superiora decidió que debido a su escasa instrucción y a sus
cortas luces sólo podían encomendársele tareas muy serviles, y pasó a una lavandería,
aunque en 1919 volvió al asilo de Treviso. Su salud nunca había sido buena, y ahora una
enfermedad obliga a una operación a la que no sobrevive.
La tonta de sor Bertilia había dejado un recuerdo imborrable en quienes la habían
conocido, por su intercesión hubo milagros, y en 1952, treinta años después de su
muerte, fue beatificada. Juan XXIII la canonizó en 1961.
Lo suyo no era la listeza, y todo en su vida parece de una pasmosa vulgaridad (hasta la
incomprensión de sus superioras es vulgar). Niños abandonados, heridos de guerra, ropa
sucia, le tocó la parte menos brillante del siglo XX, muy cerca de nuestros días, y
sólo cuando murió todos comprendieron que aquella monjita insignificante significaba
mucho más que las noticias más clamorosas de los periódicos.
Otros Santos:
Magdalena de Nagasaki, virgen y
mártir; Rosalina, religiosa; Beato Contardo Fernini; Brendano, monje; Laura de Córdoba, abadesa y mártir;
